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La ventana de madera, óptima para la rehabilitación
(Artículo extraído de la revista InfoMadera publicada por AITIM)
1 de junio de 2011
En muchas ocasiones, desde el punto de vista económico, resultaría más fácil y barato construir un edificio nuevo en vez de rehabilitar uno viejo. Pero la filosofía de la rehabilitación consiste precisamente en mantener la componente no material del edificio: su esencia e identidad. Y en las construcciones antiguas y singulares predomina absolutamente la ventana de madera.
A la hora de rehabilitar los cerramientos de un viejo edificio se requiere una alta cualificación técnica, así como una mayor exigencia de seguridad para los operarios que en la obra nueva. En la ejecución de la renovación hay a menudo necesidad de improvisar actuaciones y se hallan en el camino diferentes soluciones constructivas con lo que, en definitiva, es complicado planificar el trabajo.
Rehabilitar, por tanto, requiere un nivel técnico elevado y una gran especialización.
Ventajas de la ventana de madera
En la renovación de un edificio, la ventana de madera y la ventana mixta madera-aluminio suman a sus principales y conocidas ventajas (eficiencia energética, aislamiento acústico y estanqueidad al agua y al aire) otras muchas prestaciones que la convierten en la solución ideal para el cerramiento en la rehabilitación.
“Permiten cualquier configuración atendiendo a la obra original, obteniendo finalmente la réplica más fiel –señaló en Construmat Alberto Asensio, gerente de Carintasa, una de las empresas del Grupo CARINBISA, miembro activo de la Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera / Aluminio (ASOMA)-. Posibilitan la variación de perfiles, atendiendo a las necesidades de la obra, y siempre con secciones homologadas. Cualquier longitud es reproducible en madera –remarcó-, y con este material podremos realizar asimismo todos los elementos adicionales a la ventana, tales como plafones, montantes, saetinos, barrotillos, etc., así como complementos como las contraventanas, fraileros, porticones o persianas, entre otros. Y si estas ventajas no parecen suficientes, además es posible fabricar cualquier forma y tamaño, en cualquier color, o diferentes acabados en ambas caras, gracias a la moderna tecnología que al sector han aportado los barnices al agua”. |